La piel de tu bebé es suave y delicada, pero no necesita grandes cuidados. Sólo debes saber qué cosas pueden irritarla y evitarlas.
El ombligo: En los primeros días de vida, mientras el cordón umbilical no se haya caído, no es conveniente que éste se moje, sólo limpia el cuerpo de tu pequeño con una esponja húmeda. Una vez que se ha caído el cordón, ya lo puedes sumergir en el agua sin problemas, pues ya no existe el peligro de que se humedezca y se pueda infectar.