La gingivitis es una enfermedad que puede dañar gravemente tus dientes, pero llevando el cuidado adecuado puedes prevenirla.
Cerca del 50% de los adultos sufre de una infección en las encías llamada enfermedad periodontal o gingivitis, debido a los malos hábitos higiénicos y a las pocas visitas al dentista. Esta infección es provocada por la placa bacteriana que se adhiere a los dientes, y puede llegar a ocasionar que se pierdan.
Sin embargo, la mayoría de las personas no saben que la padecen, o ignoran los síntomas de las encías, ante los cuales hay que acudir al dentista de inmediato:
· Enrojecimiento
· Inflamación
· Sangrado
· Sensibilidad
· Su separación de la dentadura
· Cambios en la dentadura al morder
· Mal aliento
Guerra contra las bacterias
Si la placa bacteriana o sarro no se elimina diariamente, se endurece, inflama las encías, las hace sangrar y produce una forma previa de gingivitis, que en esta etapa puede solucionarse con asistir al dentista y tener los cuidados adecuados.
Los métodos más avanzados para diagnosticar la infección de las encías, consisten en medir la profundidad de la placa bacteriana, conocer la composición bioquímica de las bacterias, recetar el antibiótico adecuado, o colocar en el depósito enfermo un hilo liberador de un potente antibiótico.
Pero si se deja progresar la enfermedad periodontal, las encías comienzan a separarse de los dientes y pueden ocasionar el desgaste del hueso o la pérdida de las piezas dentales.
Si la enfermedad periodontal ha destruido el tejido de las encías y el hueso, es necesario recurrir a la cirugía para reconstruir el hueso con injertos de otras partes del cuerpo del paciente. Las células óseas y los vasos sanguíneos originan nuevo hueso, cubriendo de nuevo la raíz del diente debajo de la encía.
La higiene adecuada
Tú puedes hacer mucho para prevenir la gingivitis y el arma más eficaz es la limpieza.
- Hilo dental. Antes del cepillado, elimina restos de alimentos acumulados entre los dientes o entre diente y encía con el hilo dental, cuidando no lastimar tu encía.
- Cepillo y pasta. Cepilla todas las piezas dentales por todas sus caras. En la parte frontal haz movimientos verticales desde la encía hacia el borde del diente. No los cepilles horizontalmente, pues no eliminas el sarro, desgastas el esmalte e irritas las encías. No descuides el cepillado de la parte interna. En la parte masticadora de las muelas cepilla con movimientos circulares para eliminar la placa bacteriana que provoca caries en sus fisuras. No emplees tan sólo 30 segundos en cepillarte los dientes, sino de tres a cinco minutos, dos o tres veces al día.
El cepillo más recomendable es el de cerdas suaves, puntas redondas y cabeza inclinada. Pero el cepillo dental eléctrico retira casi el doble de la placa bacteriana que uno manual.
Algunos productos nuevos y prometedores para cuidar tus dientes en casa son las pastas dentales ‘antigingivitis’ que hacen que las bacterias produzcan menos toxinas, los cepillos sónicos que desalojan a las bacterias que forman la placa, y los irrigadores con puntas que penetran bajo la línea de la encía.
- Masaje de encías. Es muy importante que masajees tus encías con el cepillo y agua para activar su circulación y eliminar restos de alimentos acumulados entre la encía y los dientes.
- Enjuague bucal. Después del cepillado, termina tu rutina de higiene con el enjuague bucal para eliminar gérmenes y bacterias. Úsalo dos veces al día, durante al menos 30 segundos. No lo diluyas en agua y no consumas alimentos ni bebidas por lo menos 30 minutos después. Los que contienen flúor previenen caries, otros combaten la placa bacteriana y el mal aliento, y otros sirven como tratamiento contra la enfermedad periodontal.
- Dentista. Visítalo cada seis meses, para que te elimine la placa bacteriana que pueda haberse formado.





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